¿Por qué viajar a Bahréin?

A la hora de elegir un destino de vacaciones siempre salen los típicos lugares. Ir a París a ver la Torre Eiffel, un lugar en el Mediterráneo para disfrutar del Sol y la playa o quizás el Caribe, por su exotismo que nunca pasa de moda. Sin embargo hoy os traemos un destino algo más original y que no suele estar dentro del Top 10 de los viajes escogidos, precisamente porque no se conoce tanto como el resto de lugares turísticos del mundo, Bahréin.

curiosidades-Bahréin

Bahréin está situada a orillas del Golfo Pérsico. Antes de pasar a describir las increíbles maravillas de este país, vale la pena señalar que las aguas del Golfo Pérsico son irrepetibles. Tienen una temperatura distinta, una densidad propia y unas espectaculares vistas prácticamente desde cualquiera de sus playas turísticas, que en ningún otro lugar del mundo puede experimentarse lo mismo. Un baño en el Golfo Pérsico es completamente recomendable si buscáis un paraíso veraniego único e incomparable.

Regresando a este maravilloso estado árabe, una de las primeras sensaciones que tenemos al aterrizar en él y visitar nuestros primeros lugares turísticos es esa mezcla de tradición antigua con arquitectura reciente, una especie de simbiosis entre lo clásico y lo moderno que se ve en pocas ciudades del mundo, pero que se puede palpar de un simple vistazo. Sucede normalmente en zonas desérticas de reciente edificación. Dubái es también una zona árabe que transmite esta sensación y en el continente americano Las Vegas es el mayor exponente de ello por su continua remodelación.

La arquitectura de Bahréin es magnífica, siempre con sus bases blancas en creaciones curvilíneas (los árabes huyen en diseño de las líneas rectas), que acompañan puentes, edificios e incluso construcciones a lo largo de cualquier ciudad.

Si queréis visitar un ejemplo de arquitectura bahreiní de líneas modernas y que sea impactante, acudir a algún centro comercial. Ir de compras en Bahréin se ha convertido en toda una rutina social y, aunque buena parte de los locales comerciales incluidos en ellos son de productos fuera del alcance de la mayoría, en realidad la mera visita de estos espacios con kilómetros de recorrido y una decoración inimaginable para un centro comercial corriente, los convierte también en lugares de gran interés turístico.

Una cosa curiosa de Bahréin es que la comida árabe no suele ser bien recibida por muchos turistas, probablemente porque hay pocos restaurantes dedicados a ella en el extranjero. Sin embargo, nuestra recomendación es acudir a un local especializado en comida tradicional. El más famoso de todos es Villa Mamas, situado en la misma capital de Manama. Se trata sin duda del mejor restaurante de todo Bahréin si el turista busca descubrir las recetas más tradicionales de la cocina árabe. Precisamente, la gran demanda de comensales ha motivado a su dueña y chef Roaya Saleh a ampliar la zona con un edificio anexo más, que será obra del arquitecto español Alberto Sanjurjo Álvarez, por lo que tendrá cierto toque mediterráneo en su acabado.

Por último, os recomendamos viajar a Bahréin porque precisamente la cultura de aquél país es algo diferente a la nuestra. En lugar de escoger el típico destino que parece una copia de nuestra ciudad, Bahréin será toda una aventura en la que descubrir cosas nuevas en cada calle, así como costumbres sociales que nos sorprenderán las 24 horas del día.

Viajes para hacerlos sin pensárselo dos veces

A todo el mundo alguna vez en su vida le ha entrado el instinto mochilero, casi siempre suele ser de boquilla, como mucho habremos hecho algún viaje de estos que decimos ¡Venga va, de “rayaos”! Pero no habrá sido muy lejos o sí nunca se sabe, el de “rayaos”no conoce de fronteras.

Hoy os traemos una serie de lugares que si tuviéramos tiempo y dinero no dudaríamos en lanzarnos a la aventura e ir a conocerlos. El mundo ya sabemos que es demasiado grande, que necesitaríamos una vida y parte de otra para recorrerlo pero bueno, si algún día conseguimos ahorrar el dinero y el tiempo necesario nos podemos dejar caer por alguno de estos lugares que merece la pena visitar.

En la frontera entre EEUU y Canadá se encuentran las bautizadas como Las 1.000 Islas, un archipiélago con más islotes de los que su propio nombre nos chiva. En ellos, a parte del fenómeno natural que suponen, los propietarios han edificados palacios, castillos y casas que parece que estén flotando en medio de los lagos de Ontario. Con todo lujo de detalles, alguno han levantado viviendas que nos pueden recordar al Kame House de la serie Dragon Ball.

La inmensidad y la magia del desierto ya la retrató con mucha precisión Antoine de Saint-Exupery (aunque en este caso se tratara del Sáhara), tierra, tierra y más tierra, si a caso algún beduino, sus campamentos, las estrellas pero nunca llegaría a ver erguirse la vida, tan robusta y sorprendente como lo demuestra El árbol de la vida en Bahrein. Jabal ad-Dukhan, así denominan en su lengua los nativos a esta acacia que preside la tierra yerma en la que halla, a la que se le presumen más de 400 años.

El Pozo de Darvaza en, nada más y nada menos que, la antigua república soviética de Turkmenistán ha sido renombrado como la Puerta al Infierno. Otrora prospección de gas, se trata de un cráter abierto en la tierra que no para de arder desde que se iniciara su incendio en los años 80, cuya temperatura alcanza los 400ºC debido al gas y el petróleo sobre el que están diseñadas las fronteras del país.