Por qué viajar a Hawái

Las islas de Hawái son un gran paraíso que se ha convertido en mito gracias a sus hermosos paisajes y a la magnitud de sus olas, que hacen de este lugar el espacio ideal para los surfistas. El amplio abanico de ofertas de ocio lo convierten también en un viaje ideal para ir con niños, a pesar de ser realmente idílico para parejas. Hawái es un sueño, y como los sueños están para cumplirlos aquí os desgranamos algunas características de este archipiélago.

La zona se compone de numerosas islas y atolones, entre las que destacan las seis de mayor extensión: Hawái, Maui, Oahu, Kauai, Molokai y Lanai. Cada una de ellas tienen distintas condiciones que hacen que puedas elegir la que más se ajusta a tus preferencias. Las primeras son mucho más turísticas que las últimas, pero todas tienen en común una belleza indescriptible en sus playas.

Esas playas se combinan con los volcanes, el intenso color verde de la vegetación, la variada fauna y los bonitos pueblos y ciudades. Un recorrido por las islas es un paseo por el edén, un trayecto en el que guardar miles de instantáneas de postal, de atardeceres deslizando las últimas luces por las palmeras, la arena blanca y el atractivo azul del océano. Las zonas de playa conviven en las distintas islas con los abruptos acantilados procedentes de la actividad volcánica y con los hermosos arrecifes de coral, constituyendo un lugar del que sin duda enamorarse.

El archipiélago cuenta con unas zonas más turísticas y con más afluencia de gente como la isla de Oahu, la más poblada con su capital Honolulu a la cabeza. La cultura hawaina está basada en disfrutar del día a día. Contágiate de esa energía, déjate llevar por las constumbres y tradiciones y baila, danza y canta. Conoce la exquisita gastronomía y descubre de uno de los paraísos más soñados del mundo.